lunes, 29 de junio de 2009

Por qué Reutemann no ganó las elecciones del domingo

"Esto no es una victoria", podría decir el Lole si viera algún día esta pintura de Magritte.


A Javier A y Andrés R, que preguntaron


"¿Cuando una puerta no es una puerta?". La pregunta es un juego de palabras anglosajón que funciona como una broma, pero que su curiosa formulación abre interpretaciones de todo tipo. Y en este caso, sirve para describir la situación en la que quedó el justicialista Carlos Reutemann, luego de superar al socialista Rubén Giustinianni por poco más de un punto, en una de las elecciones más reñidas y polarizadas que se recuerden en Santa Fe.

La puerta que esperaba abrir el reutemismo con una victoria en las legislativas finalmente no fue una puerta, pues a los fines de un "Lole" presidencial, el punto conseguido por sobre el candidato más débil del socialismo no alcanza ni siquiera para alardear ante los medios de comunicación. Y esto se vio claramente en el día después. Por ejemplo, el vicepresidente Julio Cobos, que obtuvo una holgada mayoría en Mendoza, no dudó en lanzarse a la carrera presidencia, lo mismo hizo Gabriela Michetti, que ante una mayoría de votos para el PRO, ya anunció que la fuerza puede proyectarse a nivel nacional. Algo similar ocurre con el chubutense Mario das Neves, que tras ganar cómodamente en su provincia ya pegó carteles en Buenos Aires que lo ponen como candidato.

Pero no pasó lo mismo con Reutemann, pues aunque los periodistas más obsecuentes con su figura lanzaron groseras operaciones a su favor, fue el propio candidato quien desairó a los militantes al no subirse al caballo de carreras electoral. A pesar de que pocos días atrás el "Lole" parecía decidido a lanzarse aunque ganara "por un voto", luego de su ajustadísima victoria en las urnas abandonó antes de largar: "No es tiempo de hablar del 2011", dijo con su estilo característico de eludir las respuestas con mil y un formas de decir "no sé". Es así como los militantes más fieles continuarán insistiendo con un Reutemann presidenciable, pero lo cierto es que el caudal conseguido no le permite avizorar un futuro a nivel nacional, ni aún siendo el único candidato santafesino que es parte del popular elenco de Gran Cuñado, el programa que se convirtió en la tribuna electoral donde se ejerce la frivolidad política que caracterizó a esta elección.

Es así como los resultados comiciales no implican la proyección automática de un candidato, y aún en la derrota no se deja de señalar a Hermes Binner como presidenciable, ya sea por sus propios aliados o por analistas políticos, ya que la elección fue por la figura de Rubén Giustinianni, un rosarino de perfil sofisticado que no supo capitalizar el voto agropecuario ni tampoco introducirse en los distritos que no le son afines. Mientras tanto, el verdadero rival de Reutemann todavía no se midió con el justicialista, y muchos aseguran que su caudal de votos que lo llevó a la Gobernación continúa intacto a pesar de la derrota de los comicios de ayer, ya que de otra manera sería imposible que un candidato como Giustinianni compita al hombre fuerte del PJ santafesino.

No todo es lo que parece, sentenciaba el escritor norteamericano Philip Dick, centrando sobre esa premisa una rica obra literaria que enseña a no creer en las primeras impresiones. Aunque 1.3 puntos porcentuales impliquen una victoria en las urnas, eso no significa que Reutemann haya realmente ganado algo, más que una conveniente renovación de su banca y la de Roxana Latorre en el Senado de la Nación, la cual podría convertirse en una banca oficialista a través de un acuerdo con el nuevo Presidente del Partido Justicialista, -como ya hicieron otros presidenciables- puerta que abrió el "Lole" y que lo conducirá nuevamente al más obsecuente oficialismo y, por lo tanto, a la notable intrascendencia que caracterizó sus últimos años atrincherado silenciosamente en su banca de senador. Y esa puerta sí es una puerta, y cuando se abre ya no puede cerrarse, conduciendo inevitablemente a avalar políticas y medidas que perjudican a toda la provincia de Santa Fe.

Update: un ídolo taringueó el artículo. Gracias. Y también, Lance Libre se va hacia el Bicentenario.

3 comentarios:

marcos dijo...

Francisco, la verdad, muy buena reseña de tu lectura del resultado de los comicios.

Personalmente creo que seguire viniendo a leer cada tanto tus updates

Vanessa Gerold dijo...

En relación a la nota "Por qué Reutemann no ganó las elecciones del domingo", me parece, sin ánimo de ofender, que el autor de la misma tiene una lectura muy corta y parcial.
Está claro que Reutemann quedó posicionado como el mejor candidato del poder económico del país. El alemán que en estas tierras tiene enorme aceptación, más allá que a usted no le guste por ser socialista, o pro socialista (socialismo discutible si lo hay, aquel que reprivatiza el Banco de Santa Fe y se lo da nada menos que a Kirchner, a través de su testaferro, yo diría más bien que es un socialismo de café, es más careteo autodenominado progresista, pero que con lo de Esquenasi demuestra que no está a favor, en los hechos, de democratizar la economía y el crédito, sino a favor de pactar con las corporaciones de poder en aras de la concentración de la economía. Incluso ahora me entero que la viceministro de trabajo, “socialista”, busca quitar una jornada laboral Y REDUCIR SALARIOS, con lo cual parece no funcionaria sino integrante de las cámaras patronales y los grupos de lobby industriales) decía Reutemann (retomo), le pasó el trapo a Binner y Giustiniani. Encima con esa declaración sobre el síndrome de estocolmo se mostró de cuerpo y alma: a pesar que como rafaelina no me gustan los santafesinos, por ser medio vagos, que un gobernador progresista haga una declaración de ese calibre me parece lamentable.
Michetti, Cobos y Binner no le llegan ni a los talones, como presidenciables, a Reutemann. No es este un juicio de valor: es lo que se ve en las posiciones de las corporaciones empresarias. El poder ya lo eligió, los otros están en un segundo plano. La UIA, “el campo”, ya decidieron quien es su mejor carta. Es Lole, el menemista, el duhaldista, el kirchnerista, el “federalista”. No por nada, también, el peronismo de todo el país ya anda tocando la puerta de la estancia del corredor. Incluso Macri, el contrabandista de Sevel.
Ah, lo último que puso sobre un posible acuerdo con los K (lo que revela su antifederalismo) es verdad, pero usted es muy parcial: también Giustiniani (quien llegó hasta aquí por la mera razón que fue en sus inicios chofer de Estévez Boero, el estanciero, no por méritos propios porque es un soquete) votó cosas contrarias a Santa Fe durante el gobierno de De la Duda, como la flexibilización laboral (no olvidemos que los obreros también viven en esta provincia, no sólo los sojeros), el megacanje (eso lo pagamos también los rafaelinos, que yo sepa). Y mucho más. En fin supuestos progres (falsos) más acción solidaria y menos pose... tarde o temprano les va a pasar como a los K: sin base de sustentación real, sin pueblo (porque siempre lo ignoraron) con puras medidas cosméticas (mucho gasto en propaganda y periodistas) tarde o temprano caen. Lo lamentable es que se vendieron como superación de lo anterior, pero son parte de lo viejo…
Otra cosa: si es usted verdaderamente independiente, quiero verlo escribir (con su nombre y apellido) sobre el poder de Rafaela. Criticar a los k es fácil. Están lejos de nosotros. Hable de Perotti y sus tropelías. La corrupción en la ciudad. De Peirone. De Tita, y sus operadores en las sombras. De los negociados de los radicales y los pactos con el oficialismo. De los verdaderos dueños de los medios. Alguna vez uno de los diarios de esta ciudad, que usted conoce, habló de un tal Leandro Muller, socio de Massat. Es una humilde sugerencia para ejercer el periodismo con DIGNIDAD. El resto es MENTIRA. Si es por ganar plata, el periodismo quizás es peor negocio que vender colchones Inducol.

Gogui dijo...
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