lunes, 12 de octubre de 2009

La Ley de Medios ya está en el aire.

Eduardo subí la radio, yo enciendo un petardo. ¿Cuánto falta para que se reglamente la ley?

La ley de medios audiovisuales ya está en marcha. Hace pocos meses la idea de que el país cuente con un marco regulatorio en el campo de la comunicación acorde con nuestros tiempos parecía una verdadera utopía, pero una serie de factores políticos hicieron tierra fértil para que se impulsara una nueva norma: un gobierno dispuesto ansioso por enfrentar a los poderosos dueños de multimedios, un profundo sustrato ideológico aportado por numerosas ONG y organizaciones sociales, y el respaldo de claves del progresismo, como académicos, intelectuales, periodistas y partidos políticos de centro izquierda, indispensables para lograr la aprobación.

Y aunque mucho se dijo sobre la ley, poco se sabe sobre su futuro. El texto final destaca que a partir de un año de la instrumentación es cuando los grandes grupos deberán deshacerse de sus señales. Muchas voces explican que este proceso puede llevar varios años, y su consecuencia es impredecible, porque se calcula que deberán venderse alrededor de un centenar de medios de comunicación en un período relativamente corto, y como existen leyes que impiden que los capitales internacionales adquieran medios de comunicación, nadie puede predecir si habrá suficientes inversionistas locales para satisfacer una demanda inédita.

Ése tal vez sea el punto más oscuro de una legislación aprobada de forma desordenada y sin un debate a conciencia, ya que las enormes presiones de los grandes grupos mediáticos y los desmanejos políticos que intermediaron las votaciones desvirtuaron el verdadero trabajo de los legisladores. Mientras que en Diputados la oposición se retiró del recinto, eludiendo el debate genuino y perdiendo la oportunidad de imponer criterios que equilibren la propuesta oficial, en Senadores, el arco opositor se encontró fracturado por luchas internas y con pocas ideas, una combinación que debilitó su fuerza para cambiar el texto. Finalmente, se aprobó una norma con varios puntos oscuros, destinada a ser revisada a la brevedad.

Sin embargo, existen algunas certezas. Para Santa Fe comienza un tiempo, al menos, interesante, ya que la administración de Hermes Binner podrá concretar un viejo anhelo del progresismo: un canal provincial público y una señál de radio AM/FM. Las señales de televisión y radio made in Santa Fe no sólo brindará nuevos espacios de trabajo a los centenares de profesionales de la comunicación que son marginados de los grandes medios, sino que permitirá a los santafesinos sentar pilares para la afirmación de su propia identidad. "Hay zonas de la provincia donde se habla con tonada cordobesa", explica el Gobernador cuando defiende el proyecto.

Para los rafaelinos, la ley de medios es una buena noticia. Aunque los principales diarios y radios se manifestaron en contra de la legislación, lo cierto es que a esos mismos periódicos no los amenazará la sombra del Grupo Clarín. Desde hace años se corre el rumor que el Gran Diario Argentino busca desembarcar en Rafaela, y esto sucedería a través de la compra de un medio local o una asociación estratégica para imponer un medio de noticias de Rafaela y zona desde una óptica propia, más cercana a los intereses de Buenos Aires que a la idiosincracia regional.
Asimismo, las radios rafaelinas ya no tendrán poderosas cadenas porteñas que compitan con la programación local. Desde los `90 a esta parte, proliferan las señales de radio que transmiten programación hecha en Buenos Aires a través de satélite, lo que implica una programación con gran audiencia potencial, las 24 horas ya costo mínimo, lo que desalienta la realización de programas locales y debilita la agenda local, supeditada a la de la metrópoli. Los rafaelinos se acostumbraron a levantarse, encender la radio local y escuchar a un locutor de Buenos Aires informando sobre el trásito en la panamericana. La ley de medios permitirá que estas transmiciones se reduzcan al mínimo, y las radios no tendrán más opción que producir programas propios hechos en Rafaela.

¿Y por qué tanto La Opinión, Castellanos, LT28 y Radio San Patricio, para mencionar sólo algunos de los medios que se manifestaron en contra de la regulación estatal, defendieron los intereses de los grandes grupos mediáticos? Una respuesta podría ser el mínimo nivel de debate que tuvo la ley en nuestra región, donde sólo la Coalición para un Radiodifusión Independiente junto con la CTA-Castellanos, realizó paneles de diálogo sobre el tema, que tuvo repercusió exclusivamente en el ámbito estudiantil, tanto en el Instituto del Profesorado Nro 2 como las facultades privadas de comunicación. Los dueños de medios y los periodistas se mantuvieron, en general, al margen del tema, y cuando la ley llegó al Congreso, sólo disponían de la información difundida por los grandes medios de Buenos Aires. Y allí se encuentra otra de las razones, y tal vez la de mayor peso: la tradición de la prensa rafaelina de anclarse en el discurso dominante, es decir, el de Clarín y La Nación, y no analizar desde una perspectiva original.

Es por todo esto que los medios rafaelinos deberán replantear los criterios a la hora de pensar su agenda. Editar periódicos y revistas reproduciendo el ideario de los grandes medios sin discusión, o instalar una radio a base de enlatados o satélite de Buenos Aires, sin inversión ni programación local deberá ser una cosa del pasado. La nueva ley de medios es un mensaje muy claro de la ciudadanía a las patronales de la comunicación: la necesidad de transformar el mapa mediático argentino, modernizarlo, ponerlo a la altura del siglo XXI, donde la información vuelva a ser una herramienta de la construcción de ciudadanía, y no un bien de cambio al servicio de intereses sectoriales.

Este proceso debe traer aparejado mayor rigor periodístico, la propalación de información confiable, la realización de programas de calidad, es decir, una mejora cualitativa en los contenidos, pues en la actualidad los mass media locales se caracterizan por propuestas pobres, información de segunda o tendenciosa. y un alarmante vacío de ideas. Asimismo, este extenso y rico debate sobre los medios echó por tierra el viejo mito del "periodismo de periodistas" y llevó el tema a la calle, a quienes no son parte del ámbito laboral, que por primera vez reclamaron su derecho a una radiofonía mejor.

Una ley es sólo una ley. Es tan humana como quienes la ponen en vigencia. Pero estos actos políticos tienen significados plurales y profundos, y una nueva ley de medios tal vez sea el principio para pensar lo mediático desde una neuva perspectiva, alejada del negocio y más cerca de su espíritu verdadero: hacer mejor la vida de todos.

jueves, 8 de octubre de 2009

Una histórica puja por el negocio de la salud tras la intervención a la Asociación Médica


Foto: Maxie Amena
(La Nación)
Un fuerte conflicto de intereses entre propietarios de clínicas y los directivos de la AMDC se revela al investigar las razones de la intervención a la Mutual médica. Ricardo Lorenzetti, juez de la Corte Suprema, fue abogado de las partes denunciantes en los primeros fallos de lo que los gremialistas llaman "una campaña en contra".


[Publicado el 6 de octubre en semanario Cruz del Sur
disponible en los principales puntos de venta de revistas]


Mientras los temas ciudadanos ocupan la agenda, la intervención del Juzgado Federal número 1 de Santa Fe, a cargo del doctor Reynaldo Rubén Rodríguez, a la Mutual de la Asociación Médica del Departamento Castellanos (AMDC), estuvo lejos de pasar desapercibida para la opinión pública. Es que la movida, que responde a un requerimiento del juez de investigar un fideicomiso formado en 2004 para adquirir un sanatorio, esconde una álgida lucha de intereses vinculada a nombres de alto vuelo en la política argentina. Y esta intervención parece ser su corolario.

Según el comunicado oficial de la intervención, con la medida se busca “investigar y actuar sobre supuestos hechos irregulares constatados que la Mutual lleva a cabo en su giro y que podrían estar desvirtuando su objeto social". Es decir, el fideicomiso que crearon para comprar el complejo de clínicas Policlínico Rafaela SA sería irregular en la medida que las entidades mutualistas no podrían conformar ningún tipo de fideicomiso. También señalaron al diario La Opinión que “la medida no tiene que ver conque la Mutual esté desfinanciada, ni que tenga problemas económicos” sino a “ciertos manejos que ha tenido históricamente y que no estarían dentro del objeto que tiene la institución".

A su vez, Héctor Santana, uno de los actuales directivos, explicó a Cruz del Sur que el fideicomiso se realizó “porque era la figura ideal para comprar del sanatorio de forma segura, ya que permite demostrar solvencia y liberar los pagos a medida que se hace efectivo el traspaso” y que la intención original fue “brindar a los médicos asociados un espacio que garantize el desempeño laboral prescindiendo de la patronal empresaria”. Y es allí donde se encontraría el conflicto de intereses, ya que, según Santana, “los afiliados que hicieron la denuncia que originó la intervención son titulares de otros sanatorios, y no quieren que la gremial compita con ellos”, asegurando que existe detrás de la causa “una campaña sucia” en la que no dejan de mirar con recelo a Ricardo Lorenzetti, el abogado rafaelino que preside la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

“Lorenzetti fue el abogado patrocinante de las primeras denuncias de este grupo -explicó Santana-. A su vez, la Asociación Médica lo impugnó como candidato a juez de la Corte Suprema, por ser accionista de una gerenciadora de PAMI en los ´90. Luego de la impugnación y su nombramiento, la campaña en nuestra contra se recrudeció. El año pasado intentaron liquidar los bienes de la Mutual a través de una intervención administrativa de la Dirección de Personerías Jurídicas, pero logramos frenarla. Este nuevo avance es imposible pararlo, porque viene del juzgado federal”.

De este modo, la mutual solidaria se encontrará intervenida, al menos, los próximos seis meses. Sobre la materia, la ciudad de Rafaela ya tiene antecedentes y experiencias: la Mutual Club Ben Hur salió ilesa de dos corralitos financieros a sus ahorristas, y ex dirigentes de la Mutual del Club Atlético Rafaela debieron salir del país cuando la justicia investigó sus manejos. Por eso ahora genera tanta polémica la intervención a una entidad históricamente comprometida con la medicina solidaria, con reconocidos médicos al frente de su comisión directiva, y que acusa total solvencia en sus cuentas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Un Concejo a la medida de Perotti


[Publicado ayer en Cruz del Sur]

Las elecciones del domingo reafirmaron a Rafaela como un bastión opositor en la provincia. Luego de una campaña caracterizada por debates débiles y propuestas espejadas, los candidatos justicialistas, Luis Castellano y Jorge Maina, se impusieron sobre el resto gracias a un ajustado 23,1% de los votos. A su vez, el Frente Progresista Cívico y Social perdió una banca, ya que mientras buscaba renovar dos cargos, el 17,1% obtenido sólo alcanzó para que el demoprogresista Luis Peretti acceda a un quinto mandato en el Concejo, pero no permitió el ingreso del alfil de Hermes Binner, el socialista Alejandro Ruiz Díaz, que quedó marginado de la elección. En su lugar, obtuvieron el visto bueno de las urnas los vecinalistas Félix “Lolo” Bauducco y Víctor Fardín, que con 14,7 y 11,4 puntos respectivamente, lograron ubicarse nuevamente en el órgano deliberante, pues mientras Fardín buscaba la reelección, Bauducco había perdido en la surnas dos años atrás, luego de dos mandatos consecutivos.

De este modo, los cinco elegidos por los rafaelinos compondrán el nuevo Concejo Municipal desde diciembre, que al parecer, será más “municipal” que nunca, ya que el nuevo orden que favorece al Intendente Omar Perotti. Aunque la bancada justicialista sea de sólo cuatro concejales sobre nueve, el resto de los ediles están muy lejos de constituír un “arco opositor”, pues existen múltiples fracturas y matices que inclinan la balanza hacia el oficialismo. En ese sentido, las sospechas recaen sobre Bauducco, un empleado político del municipio nombrado por Perotti en 2007, premiándolo por los votos favorables al oficialismo en temas claves durante sus dos períodos como edil. A su vez, el vecinalista Fardín puso con su voto al justicialista Jorge Maina en la presidencia del cuerpo deliberante dos veces consecutivas, generando el rechazo automático del Frente Progresista, coalición que integraba y debió abandonar después de su voto.

Y quedan afuera del Concejo los políticos más cercanos a Binner: Rodolfo Enrico y Alejandro Ruiz Díaz. El primero finaliza su mandato en diciembre, y el segundo no logró conseguir una banca, por lo que la oposición queda en manos de Germán Bottero, un radical cercano al gobernador que, sin embargo, queda en desventaja en el nuevo orden. Peretti y Atilio Pignoni, los dos demoprogresistas, aunque parte del Frente Progresista, son dueños de posiciones conservadoras que alejan sus votos de la centroizquierda, la única fuerza capaz de equilibrar las propuestas neoliberales del perottismo.

Así, Perotti retiene al legislativo de su lado, y obtiene el respaldo interno necesario para continuar su agresiva estrategia opositora hacia el gobierno provincial. Su victoria en Rafaela -una excepeción en el mapa provincial- lo posiciona como una alternativa para un PJ santafesino que busca una figura de peso para competir en 2011.

lunes, 28 de septiembre de 2009

En Rafaela, el PJ lideró las elecciones


Las cifras oficiales se conocieron cerca de las 10 de la noche, pero ya desde hacía dos horas en los bunkers de campaña la tendencia era clara. La lista de concejales oficialista liderada por Luis Castellano y Jorge Maina (PJ) obtuvo el 23,11% de los votos, imponiéndose sobre el resto de las fuerzas y obteniendo una victoria determinante para el justicialismo santafesino.

Por debajo, el Frente Progresista Cívico y Social obtuvo el 17,17%, lo que permitió que Luis Peretti (PDP) renueve su banca por quinta vez en su carrera política, un verdadero record. Luego se ubicó el empleado municipal y popular conductor radial Félix "Lolo" Bauducco, que con su fuerza "independiente" Partido de Acción Municipal (PAM) se convirtió en la segunda oposición. Y la quinta banca es de Víctor Fardín, el ex radical ex frentista que lidera su propio partido, el Nuevo Frente, obteniendo un 11,4% de los sufragios.

Quedaron fuera el radical Luis Telesco, que obtuvo más de 9 puntos y sólo por 500 votos no obtuvo una banca legislativa, Miguel Ángel Acosta -del Movimiento Vecinalista Santafesino (Movesa)- fue la gran sorpresa, con 7,8 de las adhesiones. Detrás de ellos se ubican el PRO de Hugo Menossi, el Frente Grande de Carlos Borgna y el Partido Humanista de Hugo Orellana.

Pero los dos candidatos que perdieron una oportunidad histórica son el socialista Alejandro Ruiz Díaz y la justicialista Nora Gramaglia. El primero, el número dos de la lista del Frente Progresista, perdió la oportunidad de ser el primer concejal socialista de la historia de la ciudad, al mismo tiempo que no pudo cumplir el deseo de Hermes Binner de tener un alfil propio gravitando en las decisiones políticas rafaelinas. Gramaglia, tercera el la lista del PJ, era la representante del diputado Ricardo Peirone, que dejó caer la chance de ubicar a su propio cuadro en la bancada del PJ.

Mientras que la derrota de los socialistas puede deberse a una incapacidad propia para llegar al electorado rafaelino y un fuerte impacto del voto positivo del PS a la ley de medios, lo cierto es que el jefe del Nodo de Salud tiene tres elecciones perdidas en sus espaldas, y no serán pocas las críticas que deberá tolerar de su propia coalición. A su vez, el equipo de Peirone habría dejado caer la candidatura de Gramaglia, pues las heridas provenientes de la interna del PJ no estarían del todo curadas, y fue evidente que desde la fuerza de Ricardo Peirone abandonaron a su suerte a la lista oficialista.

Tal vez por esta deserción, o por otras causa socio-políticas, el oficialismo perdió en esta elección un caudal asombroso de votos, ya que mientras en el 2007 Omar Perotti obtuvo un respaldo de 49% de los electores, sus principales alfiles apenas tuvieron un 23% en estos comicios, lo que deja entrever un rechazo del 77% a la gestión municipal, viraje que se produjo en menos de dos años.

sábado, 26 de septiembre de 2009

El voto del PS a la ley de medios es clave en los resultados del domingo


La lista del PS rafaelino:Lucio Culhane, Mabel Zimmermann y Alejandro Ruiz Díaz, junto a Hermes Binner. El socialismo local podría verse afectado por el visto bueno en Diputados a la ley de medios.

Publicado el miércoles 23 en Cruz del Sur

Nadie podía preeverlo. El voto positivo del Partido Socialista a la ley de medios audiovisuales en la Cámara de Diputados de la Nación provocó un cimbronazo en la campaña proselitista que se lleva adelante en Rafaela con vistas a renovar cinco bancas de las nueve que completan el Concejo Municipal. El impacto de este sismo, estiman los candidatos, recién podrá medirse en los resultados de los comicios del domingo 27 de septiembre.

Es que mientras en el resto de la provincia, el debate sobre el voto socialista se reduce a una oposición crispada que busca nuevos argumentos para continuar su habitual gimnasia de fustigar al binnerismo, las características exclusivas de la política Rafaela se convirtieron en el caldo de cultivo ideal para las hipótesis que relacionan al socialismo con el kirchnerismo. En una ciudad donde el 87% del electorado rechaza al Gobierno nacional, que posee un conservadurismo de tales proporciones que hace casi 20 años elije a las mismas fuerzas políticas en la intendencia, y que en las últimas elecciones votó masivamente al justicialista Carlos Reutemann, no es de extrañar que el visto bueno a la norma que los medios rafaelinos llamaron “ley de medios K”, sea considerado como una forma de traición a quienes vieron en Hermes Binner a un político que ejercería algún tipo de oposición automática a los Kirchner.

A la catarata de críticas en los medios, se le suma una suerte de chicana que debió soportar Luis Peretti, el concejal del PDP que lidera la lista binnerista en la ciudad. Fue durante la última sesión de Concejo cuando Víctor Fardín, un ex frentista que se fue de la coalición para formar su propio partido de centroderecha, criticó duramente a su par demoprogresista, preguntándole “qué difraz se va a poner” luego del voto positivo en Diputados, y asegurando que su “matrimonio” con el socialista Alejandro Ruiz Díaz -su compañero de fórmula- “está roto”. A su vez, Ruiz Díaz, un fiel alfil del binnerismo y jefe del Nodo Regional de Salud, debió contestar crispadas llamadas telefónicas que llegaron a la sede del PS de parte de vecinos de la ciudad, criticando a la fuerza por favorecer al oficialismo en la votación. Sin embargo a través de algunas radios y de la página de Facebook que tiene la fórmula -y que cuenta con 600 adhesiones-, los candidatos defendieron la votación del socialismo, reproduciendo un texto escrito por el legislador Raúl Lamberto que explicaba la decisión del PS.

Mientras tanto, en los últimos días de campaña, todas las encuestas dan como ganador indiscutido a la lista del justicialista Luis Castellano, la mano derecha del Intendente Omar Perotti que va por su tercer reelección. Una consultora cercana al municipio pone a Félix “Lolo” Bauducco, un empleado político de Perotti que busca ser elegido como “independiente”, en el segundo puesto, mientras que los sondeos del Frente Progresista ubican allí a su propia lista. De cumplirse los vaticinios frentistas, el justicialismo obtendría tres bancas y el progresismo dos, por lo que la relación de fuerzas no cambiaría después de diciembre en el Concejo rafaelino.
Pero luego del sismo que provocó la decisión del PS, los frentistas temen que el impacto se refleje en las urnas y pierdan el tan ansiado segundo puesto, y con él, la posibilidad histórica que tiene el Partido Socialista de obtener su primer banca en el Concejo Municipal.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Se abre la puerta del cambio para el Concejo


El domingo hay elecciones en Santa Fe. Y Lance Libre va a estar para contártelo todo. Seguí la cobertura más independiente de la ciudad.





Desde hace años se produce un fenómeno curioso: el Poder Legislativo se convirtió en un espacio secundario para la política, en un esquema de gobierno donde el Ejecutivo toma la delantera y define las cuestiones de peso. De este modo, el órgano deliberante se transformó en una especie de oficina administrativa que el Intendente debe sortear únicamente cuando no tiene otra salida. Una bancada de ediles oficialistas que practican la obsecuencia con los jefes del PJ, junto a una oposición dividida que no se decide a tomar las riendas del juego político y competir para ganar, componen el ordenamiento que lo ha transformado en lo que todos pueden ver: un espacio vacío de significado.

Casi como una metáfora de su condición, el Concejo se aloja en el último piso del Palacio Municipal, siendo tal vez único en su tipo, ya que en la mayoría de los estados, legislativo y ejecutivo se encuentran en edificios separados. A su vez, es el piso que más se aleja de la calle, componiendo otra triste analogía. En las últimas dos décadas, durante 17 años el oficialismo fue mayoría, y cuando el arco opositor ganó terreno y tuvo la oportunidad de invertir la polaridad, una oposición que no supo consensuar echó la oportunidad por la borda. Y no una, sino dos veces consecutivas.

De este modo, el Intendente continuó marcándole los tiempos al Cuerpo Deliberante, lo que supeditó a este organismo a una función prácticamente burocrática, confundiendo al trabajo legislativo con las medidas de gobierno. Y esto se puede percibir echando una mirada a la bancada oficialista. Los concejales se comportan como funcionarios del Gobierno, se reúnen continuamente con el Intendente, participan de las actividades de las secretarías, coinciden en casi todos los temas con Perotti, componiendo una poco trascendente extensión del quinto piso de Moreno 8, un apéndice de la intendencia, una península en la geografía perottista. Casi, un gabinete paralelo.

A su vez, la oposición poco pudo hacer para cambiar este esquema. Cuando tuvo la oportunidad elegir su propio presidente, el ahora vecinalista Víctor Fardín viró el timón de la sesión y votó al justicialista Jorge Maina, en una polémica movida política que a algunos compararon luego con la de Julio Cobos, pero la gran mayoría lo empardó con el diputado y médico Borocotó. Así, con la oposición fracturada, el poder quedó en manos del PJ, que lo retendrá hasta, al menos, diciembre.

Tal vez por esto, la oposición no es ambiciosa en estas elecciones. El Frente Progresista Cívico y Social -que gobierna la provincia- apenas si busca mantener las dos bancas que hoy ya ocupa, mientras que el oficialismo también quiere renovar las tres bancas propias, pero guarda un as en la manga, pues el empleado municipal Félix "Lolo" Bauducco, que se presenta bajo un signo vecinalista que encubre a un obediente candidato de Perotti, tiene posibilidades de volver al Concejo. Entonces, si el PJ obtiene las 3 bancas y "Lolo" es elegido, el Frente Progresista perderá una oportunidad histórica: llevar al legislativo a Alejandro Ruiz Díaz, quien se convertiría en el primer concejal socialista de la historia rafaelina. La oportunidad del médico psiquiatra es invaluable, no sólo para el Frente Progresista, sino también para un Hermes Binner que busca sumar poder a la débil estructura del Partido Socialista, debilidad que lo pone a merced de los ataques del PJ. Aunque el actual jefe del Nodo Regional de Salud tiene muchas chances de acceder a una banca, podría verse truncada en caso de que Bauducco recopile pocas adhesiones más de lo acostumbrado. En el Frente Progresista poco hicieron para impedir que el locutor radial vuelva a ocupar una banca y arrebate la oportunidad al socialismo, y este error estratégico podría ser definitivo. La fuerza con la que Víctor Fardín busca impactar en esta elección puede ser también un escollo al socialismo, que tiempo atrás marginó a Fardín hasta lograr su "retiro voluntario" del Frente Progresista, formando su propio "Nuevo Frente", inclinando la balanza a la centroderecha y, en numerosas ocasiones, prestando su voto al más obsecuente oficialismo. Mientras, el octogenario demoprogresista Luis Peretti, es el único que el sábado a la noche dormirá tranquilo, pues su reelección está prácticamente asegurada.

Por otro lado, el justicialismo busca profundizar la condición de trámite burocrático del Concejo, no sólo proponiendo "acompañar la gestión de Perotti", sino además confundiendo sus propuestas electorales con medidas de gobierno, que a veces ni siquiera corresponden al municipio. Así, vemos en los espacios que piden la reelección de Luis Castellano y Jorge Maina propuestas como "creamos la GUR" -cuando fue creada por decreto del Intendente, la decisión de formarlo nunca pasó por el Concejo- o la "culminación del Canal Norte", una obra que se lleva adelante gracias a la planificación y financiamiento del Gobierno Provincial. También pueden mencionarse la "gestión de la Autovía de la 34", un lobby que realizó personalmente Omar Perotti gracias a su profunda relación con la mano derecha de Kirchner, Julio De Vido, vínculo en el que Castellano y Maina poco y nada intervienen.

De este modo, queda abierta la puerta al cambio. Las encuestas pronostican una cómoda reelección de Castellano y Maina, y el ingreso de la peronista "peironista" Nora Gramaglia. No es lo mismo para el Frente Progresista, que deberá batallar con los vecinalistas Félix "Lolo" Bauducco y Víctor Fardín, quienes tienen un fuerte apoyo económico para sus campañas y un espaldarazo importante: el primero, del oficialismo, y el ex-radical, de poderosos empresarios rafaelinos que ven en él a un nuevo Omar Perotti, igual de camaleónico pero más sumiso a las directivas de sus financistas.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Por qué el socialismo votó a favor de la Ley de Medios?



La familia binnerista podría reunirse frente a la TV gracias a la nueva ley de medios


[Versión extendida del artículo publicado en Diario Perfil
del sábado 19 de septiembre de 2009]


Las decisiones que definen una movida política de peso como la aprobación de la ley de medios audiovisuales rara vez tienen como único respaldo los argumentos que sustentan el voto. Y el caso del visto bueno del Partido Socialista no es la excepeción, ya que también cuenta con un detrás de escena que resulta esencial para comprender el sorpresivo giro del bloque opositor que, en esta ocasión, decidió dar luz verde al proyecto oficialista. Existen tres fundamentos claves por los que el socialismo decidió votar la ley de medios favorablemente.

En primer lugar, el partido se encuentra atravesado por una interna a nivel ideológico que se tensiona cada vez que el panorama político nacional se polariza. Hasta hoy, el PS navega hábilmente en el centrismo, seduciendo tanto al progresismo como a sectores conservadores. Mientras que Binner representa fielmente a los primeros, los segundos ven en el Senador Rubén Giustiniani un aliado ideal, y trabajando “a dos puntas”, el socialismo construyó un tejido de alianzas que mantiene el respaldo de la centroizquierda en su distrito y, a su vez, alianzas políticas con todo el arco opositor a nivel nacional.

Pero el debate por la ley de medios enfrenta los dos modelos y puso al PS en una delicada situación: rechazar la ley y romper con el progresismo que lo sostiene a Binner en Santa Fe, o aprobarla y disentir con la Coalición Cívica, que considera al gobernador uno de sus aliados en la batalla contra el kircherismo. De este modo, los “duros”, que responden mayoritariamente a Giustiniani, se enfrentaron con el binnerismo, quienes evitaron romper con los militantes de centroizquierda que son mayoría en Santa Fe, y que al ver frustradas sus aspiraciones, podrían volcarse al sector que lidera al dipuatdo Agustín Rossi. Esto ya sucedió con el diputado sabatellista Marcelo Brignoni, quien en las últimas elecciones respaldó al alfil del kirchnerismo, a pesar de integrar el Frente Progresista Cívico y Social que conduce Binner.

Esta tensión se mantuvo en la última semana, y fuentes cercanas a ambas fuerzas internas relataron a PERFIL que, luego de varios días de llamadas cruzadas y álgidas discusiones en el seno interno del partido, se impuso la postura binnerista. Y esta negociación no fue un intercambio de “favores”, aclaran las fuentes, sino más bien un debate más cercano a lo ideológico, y a la coherencia del socialismo con su histórico pedido por un debate para la ley de medios. Gremios como la CTA -cuya seccional santafesina respalda al binnerismo- y técnicos de las universidades de Rosario y Santa Fe -que componen muchos de los cuadros de gobierno- serían quienes reclamaron el visto bueno a una norma que ellos mismos ayudaron a redactar.

Yo amo a la TV

También influyó en el voto positivo a la ley, el proyecto del binnerismo para crear un canal de televisión público que lleve una programación cultural e informativa a toda la provincia. Esta idea surgió del Consejo Consultivo para el Crecimiento de Santa Fe, un organismo creado por Binner y que lo integran –ad honorem– doce empresarios santafesinos, y cuyo pedido al Gobierno Provincial fue “solicitar al Poder Ejecutivo Nacional la autorización para instalar un servicio de radio AM y, eventualmente, una emisora televisiva con estaciones repetidoras en las cabeceras de las distintas regiones”. De este modo, el socialista puso en marcha la idea y buscó solicitar una frecuencia de radio y otra de televisión para el Estado santafesino amparándose en el decreto 1214, que Eduardo Duhalde firmó antes de dejar la presidencia, y que le permite a las provincias contar con sus propias señales. "Pero una empresa particular interpuso una medida cautelar y todo se frenó en la Corte. El decreto tiene media sanción en la Cámara de Diputados y falta que se expida el Senado", detalló el secretario de Comunicación Rubén Galassi, cuendo presentó en noviembre de 2008 un proyecto que lo reemplazaría: una señal de cable estatal, que estará inspirado en el canal Encuentro, e incluirá contenidos de interés público que combinen educación, información y entretenimiento.

Pero si se aprueba la nueva ley de medios, el gobierno santafesino ya no deberá sortear un laberíntico camino para inaugurar radios y televisión públicos, pues la norma facilita ampliamente la creación de medios estatales. Según las propias palabras de Binner, la legislación de medios, tal como está ahora, “perjudica enormemente a Santa Fe, pues estamos muy mal desde el punto de vista de las comunicaciones. No tenemos absolutamente ningún medio ni oral ni escrito ni televisivo, que llegue a toda la provincia, lo que provoca que hasta encontremos algunas regiones santafesinas con tonada cordobesa. No tenemos medios propios que nos integren”, reconoció cuando diversos medios lo consultaron acerca de su postura sobre la ley, durante el mes de agosto.

Devolvé la bolsa

Por otro lado, la ley de medios llega a debate en el Congreso precisamente cuando Hermes Binner se encuentra en pleno proceso de negociación para que el Gobierno nacional abone, aunque sea en parte, una multimillonaria deuda que el Estado nacional contrajo con la provincia de Santa Fe y que se remonta al menemismo.
Según los números extraoficiales -pues en estos días una comisión mixta analiza las cifras finales- la deuda sumaría en total la friolera de 4200 millones de pesos. En primer lugar existe un reclamo formal de la provincia a la Nación por más de 1200 millones retenidos por el denominado Impuesto al Cheque, que para el binnerismo es inconstitucional. Además reclama los fondos comprometidos para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia, deuda que supera hoy los 400 millones de pesos. También exige 600 millones de pesos, que se corresponden al mecanismo de compensación de ingresos entre la Nación y las provincias.
Esta deuda tuvo varias polémicas desde que el socialista llegó a la casa Gris, y el kirchnerismo siempre fue reacio a tratar el tema. En caso de que el gobierno nacional pague, aliviaría casi por completo el déficit que el estado provincial acusa, que sumaría unos 560 millones de pesos en este ejercicio fiscal, y augura un 2010 con “muy poca obra pública”, según anunciaron los ministros en vistas del rojo fiscal ocasionados por las crisis que afectan al país desde el comienzo del gobierno de Cristina Fernández.

Aunque esto no fue reconocido por los voceros oficiales del socialismo, la oposición no deja de señalar a la dirigente de Pampa Sur, María del Carmen Alarcón, como un fuerte enlace entre el kircherismo y el gobierno santafesino, ya que esta peronista fue hasta hace poco funcionaria de Binner y hoy desempeña un cargo político clave en el Gobierno nacional. Fue cuando sucedió este traspaso en que habrían comenzado las gestiones para resolver esta deuda que, en caso de ser abonada, seríua una verdadera inyección de confianza de los santafesinos hacia la gestión del socialista, que a pesar de contar con una imagen positiva muy alta, puede verse dañada en caso de continuar la crisis económica.

Es por esto que Hermes Binner precisa no romper las relaciones con el kirchnerismo, y si bien el voto positivo a la ley de medios está lejos de fundarse en esta relación, lo cierto es que la norma resulta una herramienta ideal para que el socialista utilize en la dura negociación que mantiene con un gobierno que se caracteriza por ignorar de plano a las necesidades de los gobernadores opositores.